El artesano “alquimista” granadino Miguel Ruiz Jiménez

, de prestigio internacional, ha sido el encargado de crear con técnicas absolutamente artesanales y heredadas de la época, la pequeña maravilla que es cada uno de los frascos que contienen el perfume.

 
Todos iguales y todos pintados a mano, cosa que los hace distintos. En una colección limitada, seriada y autentificada mediante certificado expedido por el autor.
Nunca antes en la historia de la Loza Dorada, se habían simultaneado dos técnicas tan diferentes en un proceso como éste,
...
Este acrisolado de materiales, técnicas y sentimientos, ha sacado a la luz una obra única, quizás la primera de una extensa colección capaz de ratificar el valor de las emociones conseguidas con el esfuerzo a través del arte.

Nunca antes en la historia de la Loza Dorada, se habían simultaneado dos técnicas tan diferentes en un proceso como éste, y gracias a ello se podría decir que hemos elevado la tecnología al rango de la alquimia, o viceversa.

Realizados en la técnica de la Loza Dorada Nazarí, a través de un largo proceso de investigación, usado por él mismo para recuperar los casi irrepetibles Jarrones de La Alhambra.

Las decoraciones policromas recuerdan las estancias del palacio granadino y en alfabeto árabe, aparece el nombre del perfume.

El tapón es el soporte de una delicada varilla de loza que se utiliza para aplicar el aceite en su medida justa. Un frasco único de calmadas formas, expresiva, exultante belleza cromática y gráfica que se presenta en un compacto estuche de madera decorada en sintonía. Sensual y lujoso, es un auténtico objeto de culto.

El frasco permanece oculto dentro de una compacta caja de madera, de líneas cuadradas y sobrias, como las Torres de La Alhambra tras cuyo aspecto sobrio y desnudo se esconden algunas de las estancias más espectaculares del palacio.

Este estuche anuncia sutilmente la inspiración de la fragancia, a través de unos versos de Ibn Zamrak, que están esculpidos en una de las estancias de las torres:

“Nunca vimos jardín de más agradable verdor,
de más aromáticos espacios,
ni de más dulces frutos”.

Cargando...